miércoles, 28 de abril de 2010

:: CUBA ::


Minúscula porción de tierra.
Aire caribeño con sabor a revolución.
Mares de libertad.
Veranos de resistencia.
Allí los sueños se hacen realidad.

martes, 27 de abril de 2010

::SOFÍA::


Indescriptible es la mujer a la que cualquier adjetivo le queda chico.
Aquella que ama incondicionalmente.
La que sin querer te cambia la vida y sin avisarte se convierte en tu eterna compañera.
Esa que siente tu dolor como propio y tu felicidad como suya.

Tres palabras me bastaron para hablar de ella una vez:
la sonrisa perfecta.
Ese gesto que encierra fuerza y ganas.
La simple mueca que sana dolores y provoca alegrías.

Dicen que es sabiduría.
Yo creo que es impulso y sentimiento.
Amor y odio.
Todo a la vez.


[Gracias.por.ser]

sábado, 3 de abril de 2010

::ALE::


A veces la vida nos roba un pedazo de alma.
Nos golpea y nos destroza.
Jamás nos hizo falta una ausencia para comenzar a valorar al de al lado.
Y aún así, se nos vino el mundo abajo.
Nos dejaste sin quererlo. Te echaron sin pedirlo.
Nos duele.

Los ritmos de tu batería son silencios.
Las risas ya no existen.
Los abrazos harán falta.
Y los sueños se esfumaron con tu cuerpo.
Un estallido. Un golpe fuerte. Un vidrio roto.
Y nada más.

Ahora, somos el mar de lágrimas que jamás deseamos ser y odiamos al puto destino en el que nunca quisimos creer.

[Para.siempre.en.todas.partes]

sábado, 20 de febrero de 2010

::DESEO::


Hace meses se despierta pensando en lo mismo. La perturba la idea de no poder cumplirlo, aunque no hace demasiado por concretar su sueño. Un viaje no es todo. Significa sólo el comienzo. No le duele perder lo que hasta ahora construyó. No quiere tener una casa. No necesita salir a pasear los domingos.
Ser consecuente con sus ideas le cuesta. Pero lo intenta. Siente que podría un poco más. Quiere irse. Conocer. Vivir. Sentir.
Se acuesta en el piso frío. Escucha aquel viejo disco de la banda del Oeste. Tóxico. Eso percibe. El mundo se cae a pedazos y la inmovilidad la sulfura. No puede soportarlo. Pero también ama y extraña. Lo piensa. Prefiere esperar algunos años, aunque sabe que nada cambiará. Y si se va, ¿qué pierde? Lo que es verdadero no se olvida. El miedo se va y luego vuelve.
Motivos. Los tiene para quedarse, pero le sobran para irse. “Un ejército de ideas pasa.”
Se siente egoísta al pensar en su vida. No puede abandonar las dolorosas sonrisas de los sueños perdidos. No quiere una vida. Necesita la vida que desea. Pero le cuesta y llora.
El valor para irse le sobra. Pero la sobrepasa el miedo por lo que deja. No cree en los sueños incumplidos. Lo imposible sólo tarda un poco más en llegar. Continúa su caminata hacia la utopía. Enontces, se va el temor. De a ratos vuelve, pero con menos frecuencia que antes.
Ama su inremunerable labor de regalar abrazos y preparar almuerzos. Pero siente que no alcanza. Quiere salir a cederle su vida al mundo. Como si ella sola pudiera salvarlo.
Cierra los ojos. Corren en su sangre la esperanza y el deseo. La ansiedad por el cambio es el motor que la moviliza. Y comienza a quererlo cada vez más. Sonríe.
Cada mañana recuerda al viejo colombiano que, sin darse cuenta, la hizo llorar. Ese que no le quitó los sueños pero que le hizo sentir caer la realidad encima. Porque ella lucha para cumplir su deseo aunque él le aseguró que el cambio no lo verán ni sus nietos.
Quizás, mañana cuando se levante no recuerde la horrible aserción del colombiano y prefiera seguir caminando. Una luz de esperanza se enciende en su alma y se eleva en el alba. En el momento preciso. Lo escucha y lo siente.
Abre los ojos. Las lágrimas ruedan por sus mejillas. Le duelen las injusticias. Pero la invade la confianza. Sonríe otra vez. Imagina aquello que desea y comienza a sentirlo real.

jueves, 21 de enero de 2010

::EXCELSA::



Luego de tres gratificantes horas de escuchar a esa mujer ejemplar sólo pudo agradecerle. No supo cómo decirle todo lo que sentía. Bajó las escaleras como queriendo llegar rápido a su casa. Sintió aquélla frustración de la que tanto habían hablado. Lloró. De emoción y de tristeza.
Se descalzó, luego de cruzar la puerta de su habitación, y recordó: “Amor, esperanza y ganas de dar”. Eso había escrito en aquel rectángulo blanco y anónimo que la virtuosa mujer le había ofrecido. Con eso vive y por eso sueña.
Recordó la charla. Pensó en la mujer. Notó que la admiraba y la respetaba infinitamente, aunque no había podido más que agradecerle. Tomó una hoja en blanco y escribió:

“Vive con una energía sobrehumana y ama de un modo mágico. Convida alegría en cada palabra que menciona y siembra fortaleza en cada paso que da. Sana con sus palabras y da vida con sus mimos. Dibuja sonrisas constantemente. Si habla de los sueños te los hace sentir realizados. Emana amor y derrocha esperanza. Porque sabe que ambos son sentimientos renovables. Eternos.”

Apoyó la lapicera en el escritorio, dobló el papel a la mitad y comprendió que jamás podría describir a aquella increíble mujer que admiraba. Entonces, sonrió.
Luego de unos minutos, abrió la hoja que acaba de cerrar, tomó la birome nuevamente y escribió a continuación de lo anterior:

“La declaro inexplicable pero excelsa.”

domingo, 8 de noviembre de 2009

::AMIGAS::

- Te extraño.
-Yo también. Mucho.
La que sintió culpa, sin ser la culpable, tomó la iniciativa. Porque supo desde el comienzo que todo dependía de ella. Pero no da segundas oportunidades porque no cree tener la autoridad suficiente como para quitar las primeras.
Le explicó, con la voz quebrada, que la amistad no termina y vuelve a empezar. Más tarde, que entre ellas jamás había terminado. Y que eso no significaba hacer como si nada hubiese pasado. Porque entendió que la amistad no cuesta un beso, ni para ganarla ni para perderla. Que los amigos no son el espejo de uno, muchos pueden hacer lo que uno jamás haría. Y, finalmente, que el arrepentiemiento existe.
Las desilusiones duelen. Pero más duele no tener a quien siempre te comprendió.
La de remera rayada, que se jacta de autosuficiente y asegura que nada la afecta, necesita y extraña más que muchos otros. Tres meses y medio bastaron para calmarla, aunque no para curarle la herida. Le dijo que la extrañaba horrores. Que la necesitaba. Abrazó a la de camisa de bambula durante varios minutos. Ambas querían recuperar el cariño que no habían tenido, pero que sí habían necesitado. Se miraron, se rieron y caminaron juntas. Igual que hace años, pero de un modo distinto. Más sincero.
Los triángulos, ya lo comprobaron, no les sientan bien a ninguna. Entonces, decidieron seguir de a dos. Sin dejar de lado las heridas que se causaron. Porque no sólo la que peor estuvo fue la que lastimó. Ambas lo hicieron y se arrepienten de la misma forma. Tienen las mismas ganas de curarse y la misma necesidad de aliviarse. Por eso se entienden y se alegran del mismo modo ahora.
Nada cambió.
O eso cree y pretende la de rayas. Que es la misma que sintió culpa sin ser la culpable.
Por su parte, la de camisa se muestra feliz, aunque todavía no entendió que las palabras de agradecimiento no corresponden.
Ambas saben que la imprevisibilidad del presente las aqueja por separado y que aquello tiene que ver con el mismo asunto. Dejar de lado la incertidumbre es lo que les falta para disfrutar de la compañía como antes. Como siempre.

martes, 3 de noviembre de 2009

::ÚNICA::

¿Insegura de qué? Si emanás excelencia constantemente. De todo.
Insegura de lo que aún no notaste que te sale perfecto.
Tampoco te diste cuenta de que sos el gran ejemplo. Sos diferente y eso te hace única.
Podría explicarte de mil maneras lo hermosa que sos y lo inalcanzable que parecés a veces.
Estoy segura de que no me creerías. Y te admiro, a pesar de tu testarudez.
Porque sos una mujer que enseña sin darse cuenta, que ama de una forma estrambótica y que llora o ríe siempre que le hace falta. Y tenés miedo, a veces de vivir y otras veces de crecer. ¿Notaste lo bien que me hacés? Tus consejos de hermana mayor me llenan el alma.
Y paradójicamente me dan esa seguridad de la que a veces carecés.
Jamás me habían tranquilizado con un vaso de agua y dos palabras, vos lo lograste - otra vez sin darte cuenta -.
La claridad de la mañana, eso significa tu nombre.
Sos la antítesis de vos misma. Una mujer morena y transparente a la vez.
Belleza anormal, despertate. Mirá al rededor. Lo que hay en el camino es creación tuya. Son tus logros. ¿Los ves? Explicame vos, ahora, porqué a veces no te valorás como deberías.
Sos excelente.
Única. Increíble. Insaciable.